Résumé
Comentario de un fragmento sacado del libro de Isabel Allende
El plan infinito, se trata del "Itinerario de un chicano". El comentario, realizado por un estudiante de instituto, presenta palabras traducidas al francés.
Fragmento:
Desde el titulo tenemos el tema, sabemos que tratara de la trayectoria de un mejicano "chicano", esta palabra se utiliza para calificar a los mejicanos que cruzan el Rio Grande.
Al principio del texto tenemos el nombre del protagonista "Pedro Morales", el lector sabe que se va a tratar de un relato personal, lo que da un dimensión más grande a la historia. Nos damos cuenta de que el protagonista es muy joven "veinte años" y que es muy terminado puesto que "no deseaba seguir los pasos del padres y del abuelo" (...)
Indice:
I) La presentación y las razones por las cuales el protagonista tiene que inmigrar
II) La desilusión y adaptación de las costumbres de norte-americana
III) La convicción de un porvenir mejor en los EE-UU a pesar las dificultades
Texto analizado:
Pedro Morales tenía entonces veinte años, acababa de terminar el servicio militar y como no deseaba seguir los pasos del padres y del abuelo, míseros campesinos de una hacienda de Zacatecas, prefirió emprender la marcha hacia el norte. Así llegó a Tijuana, donde esperaba conseguir un contrato como "bracero" para trabajar en el campo, porque los agricultores americanos necesitaban mano de obra barata, pero se encontró sin dinero, no pudo esperar que se cumplieran las formalidades o sobornar a los funcionarios y policías, ni le gustó ese pueblo de paso, donde según él los hombres carecían de honor y las mujeres de respeto. Estaba cansado de ir de acá para allá buscando trabajo y no quiso pedir ayuda ni aceptar caridad. Por fin se decidió a cruzar el cerco para ganado que limitaba la frontera, cortando los alambres con un alicate, y echó a andar en línea recta en dirección al sol, siguiendo las indicaciones de un amigo con más experiencia. Así llegó al sur de California. Los primeros meses lo pasó mal, no le resultó fácil ganarse la vida como le habían dicho. Fue de granja en granja cosechando fruta, frijoles o algodón, durmiendo en los caminos, en las estaciones de trenes, en los cementerios de carros viejos, alimentándose de pan y cerveza, compartiendo penurias con miles de hombres en la misma situación. Los patrones pagaban menos de lo ofrecido y al primer reclamo acudían a la policía, siempre alerta tras los ilegales. Pedro no podía establecerse en ningún sitio por mucho tiempo, la "Migra" andaba pisándole los talones, pero finalmente se quitó el sombrero y los huaraches, adoptó el bluyín y la cachucha y aprendió a chapucear unas cuantas frases en inglés. Apenas se ubicó en la nueva tierra regresó a su pueblo en busca de la novia de infancia. Inmaculada lo esperaba con el traje de boda almidonado.
- Los gringos están todos chiflados, le ponen duraznos a la carne y mermelada a los huevos fritos, mandan a los perros a la peluquería, no creen en la Virgen María, los hombres friegan los platos en la casa y las mujeres lavan los automóviles en la calle, con sostén y calzones cortos, se les ve todito, pero si no nos metemos con ellos, se puede vivir de lo mejor - informó Pedro a su prometida.